 9 de diciembre del 2009
Mi buena Hermana Josefa:
Te he llamado por teléfono en tu ausencia. Ahora te consigno brevemente por carta cuanto quería decirte. Tu historia es monumental. Mereces los más grandes elogios y parabienes. Es una historia rica. Contiene reflexión, como una filosofía de la historia. Después los hechos y lugares los colocas en una cornisa muy ilustradora de la política y de la Iglesia del tiempo
Has conseguido presentar una historia consagrada. pero la historia te consagra a ti. Por este servicio logrado quedas para siempre en la historia de la Congregación de las CMT. Causa alegría constatar que vuestra historia está entrelazada con nuestra historia. Has ganado, además, en estilo. De este modo la lectura se convierte en pasión.
Felicidades, Hermana, y agradece la asistencia del cielo. He sentido la necesidad de manifestarte mi admiración y mi agradecimiento.
Fraternalmente, como siempre.

zuazuaocd@gmail.com
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