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¡Què
bonita la felicitaciòn! GRACIAS. En Mèxico tenemos la suerte de
tener con nosotras a Hna. Luisa y Pilar en Visita Pastoral. Hoy
hemos celebrado la Fiesta para nosotras, la Comunidad de la Casa
de Formaciòn y la del Albergue, el domingo 12 lo celebraremos,
"primero Dios", con los MILPA. el Coro, vecinos y amigos:
Eucaristia a las cinco de la tarde, cena y después comedias y
bailes tìpicos, todo muy bien, y este año con la General
nos queremos lucir un poquito màs. el año pasado, entre otras
cosas, se representò "Las Mujeres Bìblicas en el P. Palau" segùn
el libro de nuestra Hna. Mirta Rojas, quedò precioso. Bueno A
dios a todas con un abrazo fraterno.
Maria
Pilar Timoneda |
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La Congregación entera, y cada Carmelita Misionera
Teresiana en particular, unidas a los Misioneros Laicos
Palautianos (MILPA), el 7 de noviembre, fiesta de nuestro Padre
y Fundador, Francisco Palau Quer, nos vuelve a ofrecer la
posibilidad de ponernos en camino a “pie descalzo”, a abrir los
oídos del alma para escuchar atentas lo que quiera decirnos. Él
como buen director y padre, sale a nuestro encuentro, nos invita
a re-leer su mensaje.
Concretamente en nuestra Casa General de Roma, nos hemos ido
preparando durante una semana, la que ha culminado, en su día,
con la celebración de la Eucaristía, la comida fraterna y en la
tarde con un rico “spuntino”. PP. Carmelitas, Hermanas de la
Comunidad. y Misioneros Laicos Palautianos (MILPA), hemos vuelto
a unirnos en fraterno lazo para participar y alegrarnos con
Francisco Palau en su fiesta.
Mensaje
de experiencia y doctrina:
Como cada año, Francisco Palau llama nuestra atención de un modo
particular. Re-leer su vida y escritos abre nuevos horizontes a
nuestra vida a veces un poco adormecida. Nos contagia valor y
esperanza, trasmite a la congregación y a cada una de nosotras,
sus hijas, la fe profunda de buscador incansable, nos da fuerza
para sacudir nuestras inseguridades, nos ayuda a cambiar, a
afrontar riesgos, a caminar tras el proyecto que nos dejó y que
no acabamos de descubrir porque nos cuesta renunciar a nuestros
sueños humanos.
Un proyecto que no es otro que el amor y la pasión por su
Iglesia: Dios y los prójimos, pueblo de Dios en camino, casa
abierta a toda la humanidad, familia de los hijos de Dios, techo
común donde todos tienen acogida, hogar adonde todos los hombres
se sienten hermanos. Esta Iglesia a la que Francisco Palau amó
y sirvió en el pobre, endemoniado o necesitado . Una Iglesia
de la que Cristo es Cabeza y guía.
Francisco Palau, vuelve a invitarnos a dejar nuestras
seguridades humanas para volver a lo esencial. Escuchemos su
mensaje de experiencia y doctrina de hombre sencillo, luchador y
profeta, enamorado de Dios en el ser para los demás –Iglesia-,
comprometido con la sociedad de su tiempo. Él no supo de
seguridades sólo quiso vivir el proyecto de Dios.
Un nuevo
7 de noviembre con Francisco Palau,
nuestro fundador, nos invita a sumarnos al gran desafío de este
buscador y luchador, que dijo sí en las marchas y contramarchas
de su camino, guiado con la sola luz de su corazón enamorado.
Ojalá, sus hijas, una vez más, nos animenos a:
mirar a Francisco Palau con los ojos de
la vida,. o lo que es mejor:
a mirar la vida con los ojos de Francisco Palau. |